La pandemia también afecta a la montanera

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La pandemia también afecta a la montanera

Los positivos de ganaderos, inspectores y trabajadores de los mataderos obligan a que se prorroguen los plazos establecidos

Articulo publicado en diario HOY – para ver el articulo pincha aquí

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

 

Nada es intocable ante la pandemia. Ni el cerdo ibérico de bellota, aunque en este caso le afecta indirectamente. La montanera, la época de su engorde final a base del fruto de la encina y alcornoque, sufre una pequeña alteración porque la covid está dejando contagios en ganaderos, trabajadores de mataderos e industrias y entre los inspectores que deben certificar que los animales cumplen con los parámetros fijados para que cumplan con la norma de calidad del cerdo ibérico.

La norma fija, entre otros aspectos, que el guarro debe entrar con un peso mínimo a la montanera y salir con uno máximo directamente al matadero pero evidentemente no contemplaba alternativas a una pandemia que puede dejar sin ganaderos al frente de sus cochinos, con mataderos sin apenas plantillas por contagios e inspectores también de baja por la covid. Por eso la mesa del ibérico ha establecido una disposición, una especie de prórroga para esta campaña. Queda un mes y medio como mucho para que termine esta montanera.

En la llamada mesa de coordinación de la norma de calidad del cerdo ibérico se sienta el Gobierno con las comunidades autónomas. Debido a la complicada situación sanitaria, celebró una reunión extraordinaria el 30 de diciembre. En esta se fijó las directrices de actuación en esta campaña de montanera frente a la covid respecto a los procedimientos y protocolos de aplicación de la norma de calidad.

Situaciones

«Es una necesidad que exista la posibilidad de que se pueda aplicar con juicio y criterio, una excepcionalidad de 15 días para el todo proceso. Eso sí, se debe justificar claramente esa necesidad», expresa a HOY Elena Diéguez, secretaria técnica de Aeceriber, que es la asociación que representa los intereses de los productores de cerdo ibéricos puros.

En relación con los controles de la entrada a montanera para la verificación de los tiempos mínimos de estancia y pesos de los animales, en el caso de que una visita haya sido planificada por la Inspección se podrá posponer 15 días para no perjudicar la planificación del productor y las fechas posteriores de sacrificio.

Pero esa prórroga de quince días se admite si el ganadero o trabajador a su cargo ha sido confinado por positivo en covid o por haber estado en contacto directo con un positivo, lo que imposibilitará la inspección.

También se puede posponer si es el inspector de la entidad de Inspección el que es positivo.

En cuanto a los mataderos donde se sacrifican los guarros de bellota, lo mismo. Se podrá ampliar el periodo de sacrificio en los que la covid haya dejado diezmada sus plantillas en un plazo de 15 días, «llegando incluso a una prolongación que suponga autorizar sacrificios hasta 15 días después de la fecha límite del 31 de marzo», estipula la directriz fijada en la mesa del ibérico.

Por último también se contempla una excepcionalidad de dos semanas por la pandemia si está afectada la actividad en salas de despiece e industrias de elaboración del cochino ibérico.

En el caso de que entre el personal de las salas de despiece o industrias se confirmen confinamientos por dar positivo en covid o por haber estado en contacto directo con uno y «que ello afecte a la actividad laboral por la capacidad de almacenamiento de las instalaciones», implicará la prolongación de plazos de hasta 15 días para las actuaciones de control de la Entidad de Certificación.

Así mismo si la enfermedad o el contacto directo con ella con confinamiento afectaran al personal de la entidad de certificación, se retrasarán las auditorías.

 

Interpretación

Con todo, lo aprobado en la mesa del ibérico no es lo suficientemente detallado como para saber exactamente, por ejemplo, cuántos trabajadores de un matadero o de una sala de despiece deben estar de baja para que se aplique ese prórroga.

La directriz dice que deben contemplarse «casos intermedios,. Una afectación parcial de los mataderos, salas o industrias producirá una inevitable reducción de su capacidad de trabajo» aunque muchas veces no dará lugar al cierre del establecimiento.

Tampoco se dice con qué se puede alimentar al cerdo que ya ha alcanzado su peso a través de bellotas si debe estar ‘retenido’ quince días en su explotación. Se da a entender que no será necesario que coma más bellota y que podría alimentarse en ese espacio de tiempo de pastos y piensos naturales.

El espíritu de la disposición, entiende el sector ganadero e industrial, es permitir esa flexibilidad cuando se den las circunstancias y «todos deben asumirlo sin que suponga al final una merma en la calidad del producto que tenemos todos entre manos. Esa es la filosofía», culmina la secretaria